Evitar lo Inevitable

En la cuidada edición de su último número -aparecido casi en simultáneo con el anuncio de la presidenta de convertirse en candidata a la reelección- la revista Crisis analiza los modales del modelo económico vigente, señalando su previsible continuidad durante el tercer mandato de la administración Kirchner, impulsada por lo que denomina “el consenso de los commodities”.

La fórmula es un hallazgo. Casi un eslogan de campaña. La Argentina se encaminaría a repetir, adormecida, inerte, su trágica historia circular. Su constante incapacidad de cambio, su complacencia por la realidad, actualmente apenas alumbrada por los precios de los productos agrícolas, como antes las épocas fueron de lamentos por el deterioro de los términos del intercambio.

El consenso de los commodities se traduce en un sentimiento colectivo de inevitabilidad. El ciclo que comenzara a principios de la década anterior, desencadenado por las condiciones favorables del sector externo, debería continuar inalterablemente siendo administrado por los mismos funcionarios que lo hacen hoy. Sobre lo que viene habría que preocuparse después. Protegerse ahora mirando el futuro, dando comienzo a una etapa enfocada en agregar valor a nuestros productos tradicionales, y crear a la vez una verdadera industria nacional, atendiendo al mismo tiempo los problemas de la desigualdad, no valdría la pena.

No lo hicimos hace cien años, no interesaría hacerlo ahora. Si en la generación del 80 prevaleció el pensamiento de Julio A. Roca, por caso, sobre el de Carlos Pellegrini y Vicente Fidel López, deberíamos privilegiar en el siglo XXI sólo lo poco que hay. No otra cosa. Eso sí, manejando el gasto social de manera que traduzca una inexistente preocupación por la desigualdad y la pobreza. Por el ciclo que viene no sería necesario inquietarse. Por el sistema institucional, tampoco. Del posible desarrollo de una Argentina moderna, menos.

Todo se arreglará o se desarreglará según sea lo que el destino depare. Así se pensó en la Argentina casi siempre. Así nos fue.

La inevitabilidad trasluce, para gran parte de la dirigencia, una sensación de comodidad. Es más cómodo que se encarguen otros ¿Para qué el disenso?  Mejor permanecer. No formular propuestas alternativas. No valdría la pena. No serviría de nada pensar en el cambio. De todas formas, al compás del consenso de los commodities, el gobierno permanecerá.

En otros la situación provoca desconcierto. Un estado de ánimo de desorientación y perplejidad. Lo que los invita a la búsqueda del consuelo solitario. Cobijarse en pensamientos propios, ajenos a un movimiento compartido. Quien cede a esa tentación se transforma poco menos que en un Onán moderno. No exactamente en el hijo de Judá. Un Onán sin su Tamar, por cierto, pero eyaculando como aquel sobre la tierra, y valga la ironía, en los productos de ella derivados.

Rendirse ante la inevitabilidad supone renunciar a la política.  Porque la política significa, por sobre todo, luchar por el poder. Si el objetivo definitivo de un dirigente no consiste en alcanzar el poder teniendo en la mira el interés público, no hace política, sino simplemente –como mucho- militancia, agitación, denuncia, o debate. Lo dice el diccionario: política es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad.

Aunque las señales de la “prudencia” aconsejen la espera, cuanto mayor sea la quietud, más se incrementará la violencia del atraso, del subdesarrollo, de la desigualdad y de la pobreza.

Es imperioso retomar el ejercicio de la política para transformar el crecimiento económico derivado de los commodities en un modelo de desarrollo inclusivo, en el cual todos los sectores participen de los costos y de los beneficios con armonía y en la debida proporción. Terminar con los modales del modelo. Y en especial con el consenso de los commodities. Volver quizás medio siglo atrás a la experiencia formidable del proyecto desarrollista del gobierno de Arturo Frondizi. La misma experiencia que en paralelo instrumentó el Brasil de Juscelino Kubitscheck con su Plan de Metas y nunca abandonó.

Claro está que habrá que acomodar la planificación del desarrollo a la modernidad. Porque es cierto que algunas de las condiciones que el desarrollismo advirtió en aquella época no son las mismas y han cambiado los términos del debate, pero el dilema sigue siendo actual: salir del subdesarrollo. Abrir un país robusto con proyectos industriales al mundo, y hacer al mundo una oportunidad para la Argentina.

Somos hoy el país que ocupa el sexto lugar en inversiones extranjeras en América Latina, cuando debiéramos ser el primero detrás de Brasil.

La continuidad de la actual administración supone la resignación. La resignación a un paisaje de ensueño fabricado por las agencias de publicidad oficial, distraídas del incremento de la pobreza y la desigualdad. La resignación al falso progresismo y a la decadencia institucional.

El 14 de agosto deberán celebrarse según marca la ley electoral, elecciones abiertas y obligatorias para elegir candidatos a presidente.

La lucha por el poder empieza allí. Votando.

Para evitar lo inevitable.

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13 pensamientos en “Evitar lo Inevitable

  1. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Ese era el panorama hace dos años. Ahora ha empeorado. Es lo usual. Si sigue explorando en el blog, lea por favor un cuento corto, de cuatro hojas, en la sección Literatura. El limbo según Max. Es más viejo que esta entrada; será de 2006, después se convirtió en una novela que apareció en 2008. Búsquelo. Aun en la fantasía deja entrever lo inevitable.

  2. Corina Arenas

    Tantos días después de publicado voy leyendo de a poco el blog, me sigo sorprendiendo y hasta, debo reconocer, me acerco a algo parecido a la esperanza.
    Años de oposición enmudecida ¿será posible construirla de un día para otro? No hablo de diferencias agraviantes, cínicas o prepotentes, porque adversario es enemigo en estos tiempos.
    Hace un análisis muy interesante F.Polak, coincido y que es para detenerse en más de un párrafo. Sin embargo la resignación y lo inevitable, como si fuera destino, es un signo para atender seriamente.
    La construcción del poder en los términos vigentes, obvia la salida,y es necesario que no sea cruenta.
    Las recientes decisiones sobre nombramientos militares son de profunda
    significación. El ex Canciller Dante Caputo hizo un análisis sobre el tema. Sin desperdicio, como siempre ocurre con su pensamiento que parece que hasta hace ruidito cuando piensa!!
    Hay párrafos que le pertenecen a usted Federico de mucha agudeza y claridad: sobre la prudencia, el desconcierto, el eterno retorno nietzchiano, hasta el desinterés por la genuina igualdad de oportunidades,el lugar de la industria,la fuga hacia adelante.
    Es un territorio que conoce, analiza y expresa magníficamente. Tan necesario escuchar estas voces, competentes y con comprensión muy clara del Poder.
    Sigo mis lecturas, explorando su blog: un encuentro valioso. Otra vez, Gracias.

  3. Juan Fonseca

    Me gusto el decir que la lucha por el poder comienza el 14 de agosto y remarcado el: Votando. Es muy cierto. Es el poder que tenemos para luchar por lo que cada uno cree mejor. Y que asi sea entonces.

  4. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Gracias Juan. Coincidimos. El viento de la inevitabilidad ha llevado a El Tonto y los Sabios a reproducir hoy (en la sección Literatura) el cuento que contara Gabriel García Márquez en un congreso de escritores, “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”. Para pensar, además de disfrutar.

  5. Juan Colorado

    Dejarse llevar por el viento nos lleva inevitablemente hacia el acantilado, esto es “inevitable”. Solo manejando el timón, que es la política, generando calidad institucional que interactúa con la calidad ciudadana como instancia superadora y como base a partir de la cual se producira el desarrollo sustentable y políticas igualitarias; podremos crear o pensar en otros modos que van más allá de las consignas fatales.

  6. juan colorado

    Dejarse llevar por el viento nos lleva inevitablemente hacia el acantilado, esto es “inevitable”. Solo manejando el timón, que es la política, generando calidad institucional que interactúa con la calidad institucional como instancia superadora y como base a partir de la cual se producira el desarrollo sustentable y políticas igualitarias; podremos crear o pensar en otros modos que van más allá de las consignas fatales.

  7. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Gracias a Euskal du Nak por su valioso aporte. También gracias a nuestra querida Kitty por defender de manera elegante (como es ella, por otra parte) lo que piensa. Respecto a Tato Damario le quedamos reconocidos por su permanente contribución al debate, pero le pedimos que sea más moderado en sus calificativos sobre nuestros gobernantes

  8. Euskal du Nak

    A la fecha, salir “con proyectos industriales al mundo” exige mucha creatividad, mucha inteligencia aplicada y una dirigencia dispuesta y capaz como para mantener al país en paz durante unos cuantos años. Hacerle la competencia a Brasil, China o la India con zapatillas, camperas, remeras o paraguas plegables no es un camino viable. La única forma de hacerse un lugar en el mundo, del que hoy estamos agarrados con la punta de las uñas, es dedicarse a la química pesada, los metales livianos, la cibernética, la superconductividad, los aviones, la exploración y explotación submarina, los lanzadores espaciales y las energías alternativas a la nuclear (con perdón). En todos esos campos la Argentina se aventuró y todos hizo significativos progresos. De casi todos se retiró “como quien se desangra”. Es el momento de desarrollar y privilegiar todos los centros de estudios científicos y técnicos, inclusive los militares (también con perdón), que para eso ésta es la Patria de Savio, de Mosconi y de Castro Madero entre cientos de otros casos de militares útiles. Hoy cincuenta países están lanzados a la misma carrera, pero enla pista hay lugar para todos y para llegar a la meta falta mucho. Lo importante es largar ya y que los que necesiten equipos de deporte los compren en China, Vietnam o Pakistán, que son muy buenos.- Atentos saludos. Euskal du Nak

  9. Tato Damario

    Mucha onda y respetuosa Kitty defendiendo el gobierno. Ahora, con el debido respeto también de mi parte, esta gente, de la presi para abajo, son un conjunto de desfachatados ladrones, vagos, atorrantes y caraduras. Pienso los chicos, yo ya tengo casi 40, estoy grande, pero qué país van a tener con gobiernos así.

  10. Kitty

    Sin embargo, estoy encantada con el rumbo tanto social como económico que esta administración conduce. No quisiera volver a al período “delaruiste” y ni hablar de los tristes 90. Larga vida a nuestra Presidente!

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