Bayreuth Festpiele 2012

             Todos los años entre los meses de julio y agosto, la pequeña ciudad alemana de Bayreuth es testigo de una ceremonia  única que se repite con algunas interrupciones desde el año 1876: el Festpiele consagrado a la obra de Richard Wagner, que tiene lugar en el teatro construido especialmente  para él según sus propios conceptos por su mecenas Ludwig II de Baviera. Como todos los años, la canciller  Ángela Merkel  (de quien se dice que es wagneriana de toda la vida) con sus Ministros y demás personalidades de la cultura alemana, formó parte de la ceremonia de apertura junto a la familia Wagner que continúa dirigiendo y regenteando el Festival.

             Aunque hayamos leído todas las reseñas escritas al respecto, desde las de Nietzsche pasando por las de Liszt, Tchaikovski o Thomas Mann, la experiencia directa de la “peregrinación a Bayreuth”,  nos ofrecerá ese efecto de “extrañeza” con que la realidad, afortunadamente, suele enriquecernos.

               Subir la verde colina, como dice la tradicional expresión, para llegar al teatro, es ya algo extraño,  si pensamos que casi todos los teatros de ópera  están  en medio de ciudades populosas. El ámbito del Festpiele, en cambio, es ese teatro solitario rodeado de bosques, enclavado en la afueras de una pequeña ciudad con aires de “belle epoque”, que se prepara para recibir a sus huéspedes: las calles están embanderadas, las vidrieras aluden a la vida y obra de Wagner, en las esquinas se puede apreciar a grupos de músicos que ejecutan partituras del Barroco o cantan arias de ópera y escuchar conferencias interesantísimas. La única limitación es el idioma, ya que casi todo transcurre en “la lengua de Goethe”.

      La ceremonia de la Colina empieza temprano. A las dos de la tarde, ya pueden verse los caballeros de smoking y las damas de largo sufriendo sin pestañear el típico calor de Bayreuth. Muchos han esperado años para conseguir su ticket, ya que el sistema del Festpiele es cerrado y nominal, requiere de una inscripción previa y la enorme cantidad de solicitudes anuales hace que la tan deseada posibilidad de escuchar a Wagner “en casa” se presente como muy lejana. Llegué al teatro a las dos y media de la tarde y regresé al hotel a las once de la noche. No noté el cansancio y observé que las personas que regresaron conmigo al hotel no lo habían sentido tampoco. Sólo se escuchaban por todas partes las conversaciones entusiastas, la mayoría en alemán.  

     Antes de abrirse las puertas para ingresar al teatro, el público se congrega frente al pequeño balcón de la entrada principal, desde el cual los instrumentos de viento anuncian el comienzo de la función y algunos miembros  de la familia Wagner salen a saludar. La actitud es  como la de quienes se acercan a mirar a los recién casados miembros de una familia numerosa en su fiesta de bodas. Hay risas y comentarios. Es fácil notar que muchos de los concurrentes son habitués de Bayreuth, se conocen entre sí y se reencuentran.

       Ingresar al teatro es otro hecho asombroso por la austeridad que lo caracteriza si lo comparamos con los teatros de ópera de la propia Alemania, el “Unter den Linden” de Berlín o la “Alter Opera” de Frankfurt, por no mencionar el Markgrafliches Opernhaus del propio Bayreuth.  Esto se suma a la ya conocida incomodidad de los asientos, idea del propio Wagner, quien reclamaba  austeridad y estoicismo para la apreciación de la “obra de arte total” y el “nuevo drama musical” que se proponía crear. Pero estos detalles y el “tiempo real” en el que se desarrolla la obra, así como el marco  que la rodea, es simplemente lo accesorio de lo principal, y cuando se apagan las luces y suenan las primeras notas de la orquesta, comprendemos que estamos frente a lo esencial, a lo que hemos venido a buscar y que vuelve a sorprendernos. Todo queda suspendido, incluso las respiraciones; los wagnerianos de alma saben de lo que hablo, y el espacio de la música es también espacio de la reflexión sobre esa gran obra que es Parsifal que parece hacer realidad el anhelo del compositor quien quería que su teatro fuera “el lugar donde los mitos renacen”. La obra redentora como tal, concepto que también abrazó Proust en su literatura, adquirió este año bajo la óptica del noruego Stefan Herheim un perfil histórico y de autocrítica que sorprende por su riqueza.

          Así, encontramos al héroe y su leyenda transportados en tiempo y espacio hacia diversas épocas de la Historia de Alemania. El sufrimiento del rey Amfortas es el de Alemania por sus propios fallos históricos que son referidos en imágenes de las guerras que atravesó este país. Parsifal, redentor del sufrimiento de Amfortas que “curará la herida que no cicatriza”, redimirá a su patria de los males para que renazca. Al mismo tiempo, se insinúa la historia del Festpiele que, envuelto en el “lodo de la Historia”, salió manchado y herido luego de la Segunda Guerra. En el segundo acto, Parsifal que se ha vuelto sabio a través de la compasión, destruye los símbolos de la oscuridad representados en los emblemas del nacionalsocialismo con la lanza rescatada de las fuerzas del mal y regresa al castillo de Amfortas  que se muestra como la Alemania empobrecida de la posguerra y en la que los nobles enfermos y debilitados por la enfermedad del rey, según la leyenda, son el propio pueblo, campesinos y sobrevivientes que deambulan por su patria en llamas. Parsifal, transformado y enriquecido, es la “Germania”, que viene a herir al rey para curarlo. Podría decirse que “viene a herir con la verdad para curar”.

         Me resultó asombroso ver esto. Me reservo los detalles musicales y vocales que son extraordinarios y serían motivo de otra reseña y me detengo en esta relectura de una obra clásica. El carácter universal del mito de Parsifal, queda demostrado. Vi esto desde mi “otredad” de extranjera. Los alemanes lo veían desde su “mismidad”. Me produjo el éxtasis que produce contemplar las obras maestras de la humanidad y  el dolor que produce ver los yerros y locuras que esa misma humanidad es que capaz de concebir.

     Enfrascada en estos pensamientos descendí la verde colina llevando el grabado antiguo que compré en el intervalo y que representa a Richard Wagner mostrando sus trabajos a Franz Liszt, que tiene para mí el valor de una evocación de mi infancia y adolescencia en las que acostumbraba conversar sobre Historia de la música con el marido de mi profesora de piano cuya familia era oriunda de Milán. Don Luis no lo quería a Wagner y ese era un motivo de eterna disputa con su mujer. En aquel tiempo, yo trataba de aprender con gran esfuerzo las sonatas de ese Fransz Liszt que en el grabado escucha a Wagner con actitud de discípulo. En los descansos, él me contaba anécdotas musicales. Una de ellas decía que, estando Toscanini en un ensayo de Tristan und Isolde, cansado de las exigencias de los largos textos wagnerianos y de las dificultades de la música exclamó: ¡Ay estos alemanes! Si fueran italianos, ya la pareja ya estaría casada y tendría cuatro hijos.

        En el lejano Bayreuth, por obra y gracia de la “memoria involuntaria” evoqué esta anécdota de otro tiempo, un tiempo perdido que sólo puede ser recobrado a la manera de Proust, en y a través de la obra de arte, cuya redención logra, según el decir de Borges, “convertir el ultraje de los años en una música, un rumor y un símbolo”.

54 pensamientos en “Bayreuth Festpiele 2012

  1. Claudia Farias Gómez

    Gracias M.S.M. por tu comentario. Este año nos reúne en las celebraciones por los doscientos años de nuestros admirados compositores.

  2. M.S.M.

    Leí el artículo y todos los comentarios que suscitó, muy merecidas son todas las felicitaciones que se prodigan a la autora. Soy «Verdiano» de alma. Comprendo el fervor de Claudia por Wagner aunque no lo comparto, pero me gustaría , como a cualquier amante de la ópera, ir a Bayreuth. Haber leído esta reseña me hizo viajar y siento ganas de escuchar mi obra favorita entre todas las del repertorio Wagneriano: Parsifal. Otra vez gracias y saludos.

  3. Claudia Farias Gómez

    Estimado Sr.A.V.
    Gracias por su mensaje y por sus generosas apreciaciones. Usted me pregunta acerca de la publicación de textos póstumos de Borges. Creo interpretar que se refiere a los «Textos recobrados», pero estos no forman parte de la Obra Completa sino que están en una edición aparte. Además, esas obras que al publicarse pertenecieron a ediciones limitadas ya que su autor no tenía el renombre que alcanzó después, están aún en algunas bibliotecas argentinas y europeas en Centros de Investigación. Aunque a veces los escritores son exigentes con sus obras y quieren eliminar partes, la posteridad las reclama y sirven a la tarea de investigación y analisis de la evolución de un escritor. Personalmente, no los leí y prefiero siempre la antigua edición de las «Obras Completas».
    En el caso de Wagner, existen también las llamadas «obras de madurez», esto es las compuestas a partir de Tristan und Isolde que componen el llamado «Canon de Bayreuth» y las anteriores como «Rienzi», «La prohibición de amar»,»Las Hadas», etc, que se representan eventualmente, pero no en el Festival ya que Wagner así lo decidió.
    Espero dar respuesta a su pregunta. Saludos cordiales

  4. Claudia Farias Gómez

    Muchas gracias a todos los lectores y amigos que han demostrado su interés en mi artículo y en los comentarios posteriores. Un agradecimiento especial a Peter von Linden que se tomó el trabajo de traducir su mensaje al español y a los administradores de la página. Saludos cordiales para todos y hasta pronto.

  5. Peter von Linden

    Hola Claudia. Gracias por enviarme tu artículo sobre Bayreuth traducido al ingles. Envío este mensaje que traduje al español con la ayuda de nuestro común amigo Henry para felicitarte . También leí sobre el encuentro entre Napoleón y Goethe, todos personajes a los que admiro. También leí tu comentario sobre Colón Ring y mostré a amigos wagnerianos de Holanda. Saludos a todos desde Dresden.

  6. A.V.

    Por recomendación de una amiga, leí el artículo sobre Bayreuth. Felicito a la autora. Asistí al «Colón Ring», pero no me encuentro en condiciones de debatir con la autora del artículo y del comentario, quien , se nota, es muy versada en temas musicales, literarios e históricos. A mí me resultó muy larga la función y seguir la obra, que no conozco completa y con el detalle que se requiere. En cuanto a la falta de respeto con relación a Wagner al haber recortado lo ya escrito, me gustaría saber la opinión de Claudia Farias Gómez con respecto a lo que la viuda de Borges, escritor que sin duda admira y conoce mucho por las constantes alusiones a su obra, hizo al incluir en la obra completa aquellos libros que el propio Borges dejó de lado al formar la primera edición. Saludos para todos y Felicito al sitio por su nivel

  7. P.Liebau

    Recién puedo dar una mirada al comentario de Claudia sobre el «Colón Ring». En general estoy de acuerdo, aunque me parece que no habló demasiado de la puesta en escena y, encima, arremetió con una opinión «original» según dice Anchorena, ya que no le pareció del todo justa la silbatina propinada a Carrasco, lo cual me extraña de una aficionada a la opera como ella que ha visto, además, tantas puestas importantísimas del repertorio wagneriano. De todas formas creo que hace bien en detenerse en lo que llama «el pecado original»: la mutilación de la obra. Como siempre, muy bien expresadas sus ideas. Saludos para todos

  8. Fernando de Oliveira Cesar

    Felicito a Claudia por su comentario. Debo confesar que siempre me declaré anti- wagneriano y por ese motivo me pareció en un primer momento que recortar las largas repeticiones de la Tetralogía era un hallazgo y un alivio para el espectador moderno. Al haber conversado con la autora y leído su comentario, comprendo que los espectadores actuales somos, muchas veces, superficiales y perezosos. Da la impresión que la «obra de arte total» de Wagner, tiene como parte ineludible a «un espectador ideal» dispuesto a participar del esfuerzo necesario para «encontrar el oro». Pasa lo mismo con la lectura de Proust y con todos aquellos artistas que necesitan de un receptor participativo y preparado para participar de semejante «viaje». Ahora, siento una especie de «nostalgia» de no haberme preparado lo suficiente para abordarlo y gozar de esas cosas extraordinarias de la vida. Gracias a todos y saludos cordiales

  9. V.M. De Anchorena

    No puedo menos que felicitar a Claudia por este comentario. Como le digo siempre, tiene la virtud de la originalidad, ya que va marchando hacia la médula de las cosas por un camino, muchas veces, inesperado. Tanto cuando escribe ficción como en los ensayos y aún en su conversación, ignora lo que es el «lugar común».
    Aunque siempre se lo digo, me complace expresarlo públicamente y felicitar al sitio.

  10. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Los administradores del sitio agradecemos las eruditas aclaraciones de Claudia Farias Gomez, un cierre apropiado para esta entrada. Le decimos a la autora que los agradecidos somos nosotros

  11. Claudia Farias Gómez

    La curiosidad y los debates que despertó la puesta en escena del llamado «Colón Ring» están justificados por la especial naturaleza de esta concepción que puede leerse tanto desde el punto de vista musical como desde el de ser un claro ejemplo del espíritu de nuestro tiempo que endiosa la velocidad y la brevedad a cualquier precio.
    En este sentido, es sabido que las grandes obras de arte, lo son por expresar el sello de la subjetividad de sus creadores. Un componente fundamental de esas obras es el «tempo» en el que se desarrollan. Es sabido que Proust y Wagner, por nombrar sólo dos grandes artistas, fueron cultores del «largo relato» cuyo fin anunciaron los teóricos de la llamada «posmodernidad». Tanto «En busca del tiempo perdido» como «El anillo del Nibelungo» (conocido habitualmente como «Tretalogía» ya que Wagner lo concibió en cuatro obras para ser interpretadas sucesivamente con una duración total de 17 horas) son obras maestras del «gran relato» por las connotaciones y la importancia fundamental que tiene el tiempo en su propia estructura. En el caso de la Tetralogía, es la obra que resulta de una larga meditación estética y artística de Wagner en la que estudió las antiguas sagas y escribió los textos que luego musicalizó según lo había concebido teóricamente en ese tan interesante libro que es «Opera y drama».
    Los argumentos planteados para reducirla y presentarla en una jornada de 7 horas continuas, no alcanzaron para que lo que se vio en el Colón fuera la verdadera obra concebida por su autor. Parecían fragmentos unidos, y a pesar del gran lucimiento orquestal bajo la batuta del maestro Paternostro, el público notaba los recortes y el texto aparecía deslucido y, a veces, inconexo. Las interpretaciones fueron muy buenas, por ejemplo Brunhilde interpretada por Linda Watson o Siglinde por Marin Ammann despertaron aplausos entusiastas del público, lo que hizo que la velada no fuera ingrata. No recuerdo haber escuchado en el Colón una silbatina como la que se propinó a Valentina Carrasco, autora de la puesta en escena, pero no me pareció del todo justo cargar tintas sobre ella. Más desdichada es la idea de la compactación en sí, obra de la bisnieta del autor, Katherina Wagner, actual directora de los Festivales de Bayreuth, quien, dicho sea de paso, recibió igual silbatina por su puesta de «Los Maestros Cantores» en su propia casa.
    Creo, que este es el «pecado original»: violentar la obra de un creador de esa manera. El autor de la adaptación musical señaló que se trataba de una «versión». No podemos estar de acuerdo con eso. Versiones son, por ejemplo, la que el Maestro Jordan hizo este año en Bayreuth interpretando «Parsifal» en un «tempo» un poco más lento del que estamos habituados, detalle que me fascinó pero que molestó a muchos. Cortar nueve horas de una obra no creo que se «una versión».
    En un artículo sobre su admirado Hemingway, García Marquez se lamentaba que quien era para él un «maestro de la brevedad» violara muchas veces sus límites estéticos alargando novelas innecesariamente o forzando relatos. Borges , en cambio, otro maestro de la brevedad, nunca viola estos límites, según el autor de «Cien años de soledad». En este caso, nos encontramos ante la paradoja de que esos límites de un «maestro del largo relato» hayan sido violados no por él mismo, sino por terceros que se creen con derecho a corregir una obra hecha con tanto esfuerzo a lo largo de más de veinte años.
    En la veloz ciudad de New York, el año próximo, con motivo del jubileo por los 200 años del nacimiento de Wagner, el «Metropolitan Opera House», para muchos el mejor teatro de ópera en este momento, pondrá en escena la Tetralogía completa, en cuatro noches sucesivas, con la duración y el alcance que le dio su autor. No se compraron el cuento del resumen adecuado a la vida moderna.
    Muchas gracias a todos y los saludo cordialmente en este año en el que hemos compartido tantas cuestiones del mundo wagneriano. Agradezco al sitio por su hospitalidad.

  12. P.Liebau

    Coincido con el comentario de Von Berg. Esperaba encontrar comentarios sobre ese extraño fenómeno acerca del cual no sé muy bien qué pensar. Estuve de viaje y no me fue posible asistir al Colón para ver ese engendro. Me gustaría leer opiniones al respecto. Saludos cordiales para todos y agradezco a los responsables del sitio ya que me habitué a darle una mirada y participar.

  13. Robert von Berg

    Con motivo de la polémica acerca del Colón Ring, recordé este artículo sobre Bayreuth. No pude ir por el precio exorbitante de las entradas, pero hubiera deseado asistir sólo para silbar a los mentores de semejante bodrio. Si alguno de los wagnerianos participantes de esta página tiene algo para agregar me encantaría que lo hicieran. Cordiales saludos y gracias

  14. Fernando de Oliveira Cesar

    Suscribo todo lo dicho por la Dra. Claudia Farias Gomez en respuesta al Sr. Comodoro, y le hago una pregunta. ¿Es ese su verdadero nombre? Firma comodoropy. Si no lo es, me permito decirle que es de persona bien nacida firmar un comentario de esa naturaleza con su nombre y apellido completos. Saludos cordiales para todos.

  15. Claudia Farias Gómez

    Estimado Sr Comodoropy:
    He leído con atención y sorpresa su comentario. Por una parte, es frecuente la alusión al «uso propagandístico» efectuado por los nazis con respecto a la música de Wagner, ya que él no vivía para defenderse (había muerto en 1883). Por otra parte, es habitual que se hable de sus expresiones antisemíticas que nunca aparecen expresadas en su obras. Asimismo, es cierto que su nuera, esposa de su hijo Sigfried muerto en 1930, quien dirigía el festival en la época nazi, tuvo una relación con el régimen. Como todos sabemos, los regímenes autoritarios y criminales, usan los elementos más elevados de una cultura, para degradarlos so pretexto de patrioterismo y nacionalismo, como ha sucedido desde la antiguedad y en la historia de nuestro propio país. La defensa de Wagner, la he escuchado en mi niñez de boca de protagonistas de la Segunda Guerra y sobrevivientes de esos campos de excterminio que usted menciona. Padres y abuelos de amigos míos, muchos de cuyos familiares habían muerto, tenían en claro cómo los nazis habían querido degradar la cultura alemana poniendola al servicio de lo peor de la naturaleza humana.Además, estos judíos alemanes, cultísimos y grandes melómanos, tenían también en claro que el populacho nazi, inculto y procaz, no estaba en condiciones de comprender los altos símbolos de la obra wagneriana. Es por eso, que me resulta doloroso ver que en muchos casos, se continúa removiendo la herida y mezclando ideas con superficialidad que sólo agregan confusión al asunto y conducen a conlusiones terribles como decir que la asistencia a un festival equivale a «pavonarse en los campos de exterminio», expresión de una violencia e irracionalidad que no merecen ni la autora de este artículo ni los lectores que han participado.
    Lo saludo cordialmente y le agradezco su comentario al haber sacado a la luz un tema delicado que, curiosamente, no había sido traído por los lectores hasta ahora a pesar de ser lo que siempre salta cuando se habla de Wagner.
    Saludos para todos

  16. comodoropy

    Experimento una profunda sensacion de perplejidad, leyendo los comentarios diletantes respecto al festival w. Pero que me pasa? no puedo dejar de pensar que la obra de w. fue le via directa que la irracional fobia fanatica, ampulosa, descarnada y publica que profeso w. hacia los judios. Esta brutal y maliciosa actitud derivo en la mas alta admiracion de las larvadas juventudes nazis, que posteriormenta convirtieron la musica con la politica y los derechos humanos, en un amasijo de sangre, sin parangon en la historia de la humanidad. No, no escucho a w. por respeto los seis millones de judios masacrados, y a un millon de niños, de los cuales un 52% estudiaba musica y/o ejecutaba algun instrumento musical. Peregrinar al templo de w. se me hace pavonearme por los galpones de los campos de exterminio que su mitomania ayudo a crear.

  17. Claudia Farías Gómez

    Muchas gracias a todos los lectores y amigos por sus comentarios y a Federico Polak por ser un anfitrión tan generoso en su página. Me asombra el intercambio que se ha producido y los termas abordados de manera tan interesante. Saludos cordiales para todos.

  18. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Saludo y agradezco a Fernando de Oliveira Cesar por su gentileza y sus elogios al blog y a Camp Nou. Como derivación de su comentario, Claudia Farías Gómez queda invitada a subir a El Tonto y los Sabios su ensayo sobre el encuentro entre Napoleón y Goethe.

  19. Fernando de Oliveira Cesar

    Felicitaciones a Claudia por su artículo sobre Bayreuth. Ya que tanto se habló sobre la «lengua de Goethe» entre los lectores, me gustaría, (ya que no soy para nada wagneriano más bien «anti» como bien lo sabe la autora que suele escuchar muy atenta mis argumentos aunque yo sé muy bien que le disgustan) que hubiera publicado aquí su ensayo sobre el encuentro entre Napoleón y Goethe que leí hace tiempo y que me encantó.
    Vivo mitad del año en Barcelona y mitad en Buenos Aires. Me encantó «Camp Nou». No estoy de acuerdo con el lector que opinó sobre la posible «falta de vigencia » del relato. No es criterio en absoluto, pues de lo contrario no podrían haber sobrevivido las grandes obras clásicas. Saludo al Dr. Polak y lo felicito por el Sitio.

  20. Pablo Lasalle

    Muy buena la nota sobre Bayreuth. No conocía el sitio. Claudia me comentó de su existencia, excelente. Fui alumno del Dr.Polak ¡Un maestro! Gracias a la autora leí a Borges seriamente y ahora ella me incita a meterme con Wagner ( no sé si llegaré a tanto). Muchas gracias y saludos!!!

  21. Ana María C.

    ¿Qué es lo que le resulta divertido al Sr. Anchorena???? Traté de mandar este mensaje el fin de semana y no pude. Ahora veo que era lo de los spams.

  22. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Informamos que hemos limpiado de spams el blog. Ahora para ingresar comentarios deberá llenarse un Código CAPTCHA alfanumérico. Apenas algo más de trabajo. Gracias

  23. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Retribuyo el saludo a V.M.De Anchorena, y lo hago extensivo a quienes han ingresado por primera vez a El Tonto y los Sabios impulsados por la reseña de Claudia Farías Gómez

  24. V.M. De Anchorena

    Me gustó mucho la nota sobre Bayreuth. Soy otro wagneriano de alma y suelo compartir, cuando estoy en el país, largas conversaciones con la autora acerca del tema. Dí una mirada al sitio que me pareció muy bueno. Debo decir que los comentarios de los lectores son divertidísimos. Saludo al Dr. Federico Polak a quien conozco, referencialmente, a través de Claudia, y a todos los lectores.

  25. Ana María C.

    Veo que siguen los comentarios machistas disfrazados de halagos. No soy ni joven ni bella. Amé a un hombre más joven que me abandonó y se fue con mis ahorros, así es que no creo en la lírica ni leeré la novela que me sugieren los administradores. Paso. Esta mañana entré a la página esperando obtener una respuesta de Claudia Farías que, por lo visto, permanece en su olimpo en el que tiene muchos admiradores.

  26. P.Liebau

    No me disgusta del todo lo que dice la Sra. Ana María C., pero creo que si hay alguien a quien no le interesaría pronunciarse acerca de los derechos de la mujer y cosas así, es a la autora de la nota. Como puede advertirse a través de lo que escribe, es una persona muy original y, así como ama la filosofía, la cultura alemana y a Wagner, le disgusta todo lo que al común de los mortales suele atraerle ( especialmente al común de las mujeres). Está de más decir que fui, sin éxito, su admirador

  27. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Ana María C. nos ha incluido en su denuncia contra el machismo. Nosotros sólo respondimos a una pregunta de Gabriel Tello, diciendo que la autora estaba en edad de merecer como todas las mujeres. Fue un elogio a todas las mujeres, las que siempre merecerán nuestro amor. En El Vino del Estío, Ray Bradbury narra la historia de la relación entre un joven y una anciana dama quienes tenían los mismos gustos y afinidades, las mismas pasiones y emociones, se hubiesen amado desenfrenadamente si no hubiesen nacido en diferentes épocas. Citamos de memoria, pero creemos que era una novela (una rareza en aquel Bradbury) que se ubicaba en una etapa previa a la Gran Depresión. La invitamos a que la relea. La disfrutará. Sepa además que Claudia Farías Gómez es jóven y bella (según nos cuenta FGP), pero la respetaríamos igual si no lo fuera.

  28. Ana María C.

    Acabo de leer el mensaje de Tello y la respuesta de los administradores del sitio y quiero decir que no entiendo cómo se puede ser tan machista y responder a una estupidez como la que pregunta el señor, con una frase tan desdichada como» Claudia ….está en edad de merecer como todas las mujeres». Creo que la autora debe responder y defender los derechos de las mujeres antes de interesarse tanto por Wagner, la «lengua de Goethe» y demás abstracciones. La felicité en mi anterior mail pero me gustaría felicitarla por su respuesta a estos hombres machitas que preguntan si es vieja. ¿Preguntaron eso alguna vez de todos los escritores hombres que participan?????

  29. Ana María C.

    Felicito a la autora de la nota y me hubiera gustado que profundice un poco más en temas musicales y específicos del conjunto de la obra ( tal vez no quizo tirar sus perlas….ya que los lectores hablan de cualquier cosa…). Muy interesante el sitio

  30. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Informamos a los hermanos Tello: 1) Que el sitio ha sido inundado por spams, por lo que es muy probable que algunos comentarios se pierdan entre los cientos que entran diariamente. Estamos trabajando en el tema, buscando una solución, porque los antivirus no son eficaces. Tal vez tengamos que usar un codigo para cada comentario. Hablamos en plural porque somos los administradores jovenes del sitio. Estamos logueados como Federico G. Polak, pero cuando el escribe una de estas respuestas, usa el singular. 2) Si aparece la leyenda «Ud ya envio un comentario», sera por los spams, lo solucionaremos. 3) Claudia Farias Gomez esta en edad de merecer, como todas las mujeres. Ella es joven, segun nos cuenta nuestro jefe. Si la quiere conocer, trate. 4)No creemos que los comentaristas de Bayreuth Festpiele sean una elite. Simplemente son mas cultos que nosotros, al menos. 5) Agradecemos los elogios al sitio. El mes que viene se cumplira el segundo aniversario de su creacion. Nunca pensamos que viviria tanto.

  31. Manuel

    Quería agregar que me gustó «Camp Nou» porque con mis amigos hablamos de futbol y actualidad. Veo en los mensajes que la autora acostumbra hablar de Wagner, del mito de Parsifal, etc, según declara la gente que, parece, la conoce. Me gustaría conocerla y hablar con ella. Mejor dicho escucharla ya que no me animaría a decirle nada. ¿Es muy vieja?
    (Soy hermano de Gabriel Tello. El quería agregar este mail pero no lo dejó el sitio,sale «ya envió un mensaje», mientras que hay un señor que manda montones de mails que no se entienden y nadie dice nada

  32. Gabriel Tello

    Quería agregar que me gustó «Camp Nou» porque con mis amigos hablamos de futbol y actualidad. Veo en los mensajes que la autora acostumbra hablar de Wagner, del mito de Parsifal, etc, según declara la gente que, parece, la conoce. Me gustaría conocerla y hablar con ella. Mejor dicho escucharla ya que no me animaría a decirle nada. ¿Es muy vieja?

  33. Gabriel Tello

    Me gustó mucho el artículo aunque no lo entiendo mucho y tengo que estudiar un poco al respecto. Creo que la autora y los que comentan su artículo se mueven en un mundo elitista que los lectores comunes no entienden. Muy bueno el sitio.

  34. P.Liebau

    Agradezco al señor von Nak los mails que me dedica. Escribo «señor» con minúscula a propósito ya que llamarlo de ese modo es un oxímoron.Veo que consagra gran parte de su tiempo a corregir errores de tipeo, y demás actividades viles. Como no tengo tiempo para proseguir le pido que me haga saber quien es «Göthe» y si debemos seguir perdiendo el tiempo con alguien que de tal modo escribe el nombre de un escritor cuya lengua dice admirar.

  35. Tato Damario

    Los comentarios alemanes del vasco ese son incomprensibles. Cualquier cosa dice en su frenesi, necesita que lo atiendan, en todo sentido. Lo necesita realmente. Pero mas incomprensible es que los administradores del sitio moderaran un aporte que hice en Un Numero de la Revista Que debatiendo con otro agresivo, Juan Chaneton, y a este hombre que ofende sin parar (a Grancelli Cha, a Farias Gomez, a los lectores, incluso al tordo Polak sin sentido) no lo frenan ni le ponen barreras, o tarjetas amarillas. Disculpen que no use acentos, pero el tubo no tiene

  36. Euskal du Nak

    Robert von Berg. Usted ha comprendido claramente mi preocupación. La lengua de Cervantes tiene desde la eficiente Real Academia de la Lengua y sus asociadas, entre ellas la Academia Argentina de Letras, quien la limpie, fije y le dé esplendor. En cambio la pobre lengua de Göthe, tiene que limpiarse, fijarse y darse esplendor sola (como mi perro). Yo, que apenas puedo con el latín, el guaraní, el castellano y el Wolgadeutsche o Russlanddeutsche, me esfuerzo por mantener la prístina lengua de Göthe en todo su esplendor, en la medida de mis posibilidades.- Euskal von Nak. Unkraut verdirbt nicht

  37. Euskal du Nak

    Liebau (Vom Regen in die Traufe kommen): Le recuerdo, ya que usted estudió alemán, que “festspiele”, en alemán, se escribe con mayúscula inicial. Es “Festspiele”.- Euskal du Nak

  38. Euskal du Nak

    Liebau. Como no soy wagneriano sino motzartiano, a efectos de que compare, le dedico a usted especialmente estas líneas del Maestro, que él, a su vez, dedicó al intachable caballero Götz von Berlichingen:

    Leck mich im Arsch!
    Laßt uns froh sein!
    Murren ist vergebens!
    Knurren, Brummen ist vergebens,
    ist das wahre Kreuz des Lebens,
    das Brummen ist vergebens,
    Knurren, Brummen ist vergebens, vergebens!
    Drum laßt uns froh und fröhlich, froh sein!

    Euskal du Nak

  39. Euskal du Nak

    P.Liebau. Cuando un título, como señor o doctor, reemplaza al nombre, no puede ser abreviado, como hace usted refiriéndose al señor «»que de tan mal modo señala la falta de “s” de “festspiele”». Saludos. Euskal du Nak

  40. Euskal du Nak

    Dice el señor profesor doctor don Federico Polak: «quien con su colaboración ha disimulado el lenguaje chabacano». Lo que no se puede disimular es que se le ha perdido una hache, la que por ser muda, suele ser olvidada. El fragmento luciría mejor así: «… colaboración HA disimulado…». Atentos saludos. Euskal du Nak. Der Dämon der Leinwand

  41. Claudia Farías Gómez

    Creo que Federico Polak ha dado pruebas en «Camp Nou» de, para seguir el lenguaje de Bloom, su «energía lingüística» que le permite moverse en diversos registros con gran habilidad. Fui su alumna y conozco sus dotes de jurista y orador, también he leído sus escritos literarios y ensayos políticos. Pienso que sabe captar el «habla» que cada situación requiere, por lo que su lenguaje «chabacano, inapropiado y procaz» queda absuelto y agradezco sus palabras generosas.

  42. J. Robirosa

    Gracias , Claudia por el viaje interno y externo. A la ciudad, al mito y al mundo wagneriano que tanto te fascina y que compartes generosamente con todos.

  43. Maria K.

    Me gustó mucho el comentario sobre Bayreuth. Especialmente la alusión a la relectura de Parsifal hecha por el responsable del Festival de este año. Cabe señalar, que ya Wagner hizo una original interpretación del mito al escribir su obra, tema acerca del cual solemos conversar con la autora de la nota a quien felicito.

  44. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Agradecemos los aportes de Federico Baraldo, Robert Von Berg, Euzkal du Nak, P. Liebau y María Rua a la excelente reseña de Claudia Farías Gómez, quien con su colaboración ha disimulado el lenguaje chabacano, inapropiado y procaz utilizado por nuestro coordinador principal en Camp Nou.

  45. P.Liebau

    Muy bueno el artículo sobre Bayreuth. Soy wagneriano de alma y se agradece. Fui compañero de Alemán de Claudia Farías y me llama la atención que no haya respondido, conociendo su capacidad de ironía, en «la lengua de Goethe» que tan bien maneja al Sr. que de tan mal modo señala la falta de «s» de «festspiele».Muy bueno el sitio.

  46. federico baraldo

    Gracias a la autora y a Federico Polak, he podido participar de un momento al que dudo llegar en persona. Wagner no es del gusto de todos y admito mis dificultades para apreciarlo como merece. No obstante, la inmensidad vibrante de sus notas y los argumentos en que basa sus obras, son admirables.

  47. María Rua

    Muy buena la nota sobre Bayreuth. Me interesó la relación Proust- Wagner, que no conocía. Sería interesante profundizar al respecto. Saludos

  48. Robert von Berg

    Muy interesante la nota sobre el Bayreuth Festspiele. Felicito a la página. Siempre soñé con ir allí pero no resulta tan fácil como bien lo señala la autora. Quisiera decirle al Sr. que corrige la falta de «S» de Festspiele, que está muy preocupado por «la lengua de Goethe» pero no por la de Cervantes, ya que dice «el títula», expresión que tampoco existe en nuestro idioma. Alles Gute!!Robert von Berg

  49. Claudia Farías Gómez

    Estimado Sr. Euskal von Nak:
    Muchas gracias por su comentario y por defender «la lengua de Goethe» con tanto fervor. En efecto, observo que hubo algunos errores de tipeo aparte de la omisión de una «s», como usted bien señala, que aclaro al pie a modo de «fe de erratas»

    a)Festspiele
    b)Markgräfliches (la segunda «a» va con diéresis)
    c)En la frase «Si fueran italianos…sobra un»ya»

    Cordiales saludos para todos,

    Claudia Farias Gómez

  50. Federico G. Polak Autor de la entrada

    Este blog, como muchos otros, sufre un ataque de spams (cientos o miles a diario) Los antivirus normales no funcionan. Estamos trabajando en solucionarlo, y pedimos disculpas a aquellos que envian comentarios que quedan ocultos en el lote de spams

  51. Euskal du Nak

    Con perdón, pero en “la lengua de Goethe”, NO es Bayreuth Festpiele, como reza el títula del texto, sino Bayreuth Festspiele (para que se note bien FEST SPIELE = juegos festivos o juegos de fiesta o festival).

    La palabra «festpiele» aún no quiere decir nada en “la lengua de Goethe”.

    Por suerte, “la lengua de Goethe” será pronto, si las cosas siguen como hasta ahora, la lengua común de Europa y, en el futuro, la del Mundo, con lo cual, los que con sangre, sudor y lágrimas la aprendimos a palos medianamente, viviremos muy satisfechos.

    Alles Gute!!! (Aber alles Gute geht einmal zu Ende)

    Euskal von Nak

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